Con Nosferatu ya en el imaginario colectivo como su obra más ambiciosa, Robert Eggers no piensa tomarse un respiro. El cineasta sigue ampliando su filmografía con la misma combinación que lo ha convertido en uno de los autores más imprescindibles del terror actual: rigor histórico enfermizo, atmósferas opresivas y un amor absoluto por el folclore más primitivo. Sus dos siguientes proyectos ya están en marcha… y ambos prometen llevar su estilo aún más lejos.
El primero en la lista es Werwulf, una épica medieval de hombres lobo que se convertirá en su próxima película en rodaje. El título, que proviene del inglés antiguo y significa literalmente “hombre lobo”, ya deja claro el enfoque: nada de licántropos románticos, sino terror folclórico, barro, superstición y brutalidad premoderna. Eggers planea ambientarla en la Inglaterra del siglo XIII (aunque algunas fuentes sitúan la acción en la Nueva Inglaterra colonial), regresando a sus raíces de horror atmosférico al estilo La bruja.
El reparto reunirá a algunos de sus intérpretes más recurrentes: Aaron Taylor-Johnson será el protagonista, y su inseparable Willem Dafoe figura —otra vez— entre los nombres vinculados, junto a Lily-Rose Depp, que aportaría un giro inesperado a la iconografía del género. El rodaje está previsto para finales de 2025, con un estreno tentativo marcado para Navidad de 2026, demostrando que Eggers no teme convertir las fiestas en un festival de sangre y folklore.
Pero si algo ha sorprendido incluso a sus seguidores más fieles es el otro proyecto que ya está levantando expectación: una nueva versión de A Christmas Carol. Para Eggers, la historia de Dickens no es un cuento amable, sino una obra esencialmente fantasmal, llena de apariciones, culpa y terror psicológico. Su intención es recuperar la oscuridad original del relato victoriano, despojándolo del barniz sentimental que el cine le ha puesto durante décadas.
Y sí, el sueño de los fans podría hacerse realidad: Willem Dafoe como Ebenezer Scrooge es el rumor más persistente del proyecto, y la sola idea de verlo transformado en el avaro más famoso de la literatura hace que Internet arda a diario. La película está en desarrollo en Warner Bros. y comenzaría su producción una vez Eggers cierre Werwulf, completando una etapa en la que incluso la Navidad será reinterpretada a través del prisma gótico del director.
Con estas dos propuestas, Robert Eggers confirma que está construyendo una filmografía única: fiel a la tradición, pero absolutamente moderna; íntima y épica a la vez; tan culta como visceral. Un autor que convierte cada época histórica —del siglo XVII al XIX, y ahora al XIII— en un escenario perfecto para recordarnos que los monstruos más antiguos siguen siendo los más perturbadores.




